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Alojarse en un apartamento en Barcelona en el barrio de Sants

El barrio de Sants está situado en el distrito de Montjuic, por lo que, aunque no esté en el centro, hay muchas cosas bonitas que ver y hacer. No es una mala opción alojarse en un apartamento en Barcelona Sants. A continuación vemos las ventas que tiene alquiler un apartamento en este barrio:

  1. Los precios no son tan caros: es una de las ventajas de que Sants no esté en el centro. Los apartamentos, como OK Apartment Barcelona Bell-lloc,   son igual o mejores que lso del centro y salen a un precio más económico.
  2. Está al lado de la Estación de Sants: en este barrio se encuentra al Estación de Sants, que es la estación principal de la Ciudad Condal, donde llegan los trenes internacionales y nacionales. Realmente es muy cómodo estar al lado de esta estación, sobre todo si viajas en tren. Además, desde Sants se coge el tren hasta el Aeropuerto.
  3. Puedes ir andando a Plaza España: se trata de una de las plazas más bonitas de la capital catalana a la que podrás llegar a pie desde tu apartamento. Además, si viajas porque hay una feria, estarás al lado, ya que casi todas las ferias se hacen en esta plaza barcelonesa.
  4. Tienes el MNAC i CaixaForum al lado: son dos espacios culturales muy importantes en Barcelona. El edificio que acoge el Museo Nacional de Arte de Cataluña es espectacular. Por otro lado, el CaixaForum ofrece exposiciones únicas gratuitas.
  5. Puedes subir a Las Arenas: se tarta de un centro comercial que se inauguró hace un año aproximadamente que tiene una azotea con unas vistas espectaculares. Además, en la azotea hay varios restaurantes para disfrutar de una buena comida con unas bonitas vistas. También pues subir en un ascensor de cristal que mira a Plaza España, aunque te cobran un euro por ello.

Premio al ‘first minute’ para combatir la crisis

Página web de Paradores“Las ofertas de última hora no benefician a nadie”. Partiendo de esta premisa y con la intención de modificar en parte la tendencia de compra del mercado, están surgiendo algunas propuestas dentro del sector que premian la compra anticipada en lugar de la de última hora. Es el ‘first minute’, bautizado así por Paradores en su última campaña promocional.

Durante los últimos años, los viajeros, turistas y clientes de agencias de viajes en general han ido modificando sus hábitos de compra, donde la cada vez menor antelación ha ganado terreno a la planificación. ¿Cómo nos afecta siendo clientes? Una menor antelación hace que el viajero no tenga tiempo para planificar su viaje, organizar sus días y su tiempo durante el viaje en sí. Y si nos ponemos en la piel del hotelero, ¿cuál es el principal problema? La no antelación hace que no sepa, hasta el último momento —muchas veces tan solo unas horas antes— si una habitación va a estar ocupada o no en una fecha concreta. Y esta escasa planificación puede repercutir en el servicio que se presta a los clientes. Aunque esta situación no debe servir como justificación de un servicio deficiente, no nos equivoquemos.

Si en teoría no beneficia a nadie la compra de última hora, ¿por qué es tan habitual esta tendencia? Porque de todos es sabido que, a menor tiempo de antelación, más posibilidades de que surjan ofertas de ‘última hora’; y de ahí que la mayoría de los casos esperemos para ver si nos encontramos con una de estas ofertas.

Parece claro entonces que la solución pasaría por la unión de ambas tendencias, o lo que es lo mismo, premiar la compra anticipada con ofertas y descuentos para el usuario final. Eso es lo que acertadamente ha hecho Paradores en su última campaña promocional: desde el 6 y hasta el 19 de octubre ha ofrecido unas tarifas especiales desde 49 euros la noche en algunos de sus establecimientos, para estancias reservadas entre enero y febrero de 2010. La red hotelera apunta que se han vendido unas 7.200 habitaciones durante el tiempo que ha estado operativa la campaña, lo que ha supuesto una venta de 480 habitaciones diarias. “La experiencia ha sido tan positiva” que Paradores ya se ha comprometido a repetirla en el futuro. Lo importante es que otras compañías se sumen a esta iniciativa y traten de motivar la compra anticipada entre los usuarios.

Vivir de alquiler en un hotel

¿Qué puede hacer un hotel cuando no vende habitaciones? En última instancia, ponerse en venta él mismo; pero antes de tomar una decisión tan drástica, puede buscar alguna otra manera de rentabilizar cada una de sus estancias. Y ¿qué es lo más parecido a un hotel, en cuanto a estructura? Pues un edificio de apartamentos.

Eso es lo que ha pensado el hotel alicantino Albahía, que alquila cada una de sus habitaciones por unos 375 euros al mes. La idea no está nada mal, y menos teniendo en cuenta lo caro que se está poniendo el alquiler en las ciudades. El hotel —ahora reconvertido en apartamento— otorga a sus huéspedes el derecho a utilizar una de las estancias —doble o individual—, con baño completo, nevera, caja fuerte, armario empotrado y conexión. Por su parte, el único requisito que exige al cliente es que la reserva de alquiler se realice por un mínimo de tres meses.

Habitación del Hotel Albahía, Alicante.Al parecer, la medida está teniendo muy buena acogida, teniendo en cuenta que el turismo de la zona está sufriendo una caída del 17% desde el inicio de año. En época de crisis, está claro que se agudiza el ingenio y, sobre todo, surgen nuevas oportunidades de negocio. Al respecto, son los hoteles más pequeños, los familiares o individuales los que suelen sufrir más las consecuencias de un descenso generalizado de la actividad turística, porque no tienen un gran emporio detrás para hacer frente a los pagos y porque dependen única y exclusivamente del número de habitaciones que logran ocupar.

No obstante, ¿puede considerarse competencia desleal? Al fin y al cabo se trata de un hotel que alquila sus habitaciones, a un precio bastante más módico que lo que supondría reservar esas mismas estancias en temporada normal, y más baratas también que lo que cuesta el alquiler de una habitación en una casa particular. Sea como sea, una cosa está clara: la idea ya está en marcha.

Ahora te toca encontrar hoteles baratos.

Paradores se sube a la pasarela de la moda

El folklore regional ha dejado paso a la modernidad y a la funcionalidad en Paradores de Turismo. Y no me refiero ni a la decoración ni a la gastronomía, señas de identidad de cada uno de los establecimientos de la Red nacional, sino  a sus nuevos uniformes.

La cadena hotelera estatal se ha modernizado, guardando en el cajón los trajes regionales que lucían sus trabajadores en muchos de los establecimientos —diferentes en función de la provincia en la que se que ubicaba el Parador— y sustituyéndolos por una indumentaria más “sobria, elegante y moderna”, calificada así por el presidente de Paradores de Turismo, Miguel Martínez. La diseñadora María Lafuente es la responsable de la nueva imagen que lucirán los trabajadores de la red.

Versión vestido del nuevo uniforme.

Versión pantalón del nuevo uniforme.Pero más allá de la imagen y la modernidad que trata de implantar la cadena con la nueva vestimenta, el cambio de uniforme permite a las mujeres trabajadoras de Paradores elegir libremente entre llevar falda o pantalón, independientemente del puesto de trabajo que desempeñen.

Atrás queda el estereotipo de mujer con falda Vs. hombre con pantalón, muy afianzado en aquellas profesiones que se desarrollan tan de cara al público como las relacionadas con el sector turístico.

Los uniformes definitivos estarán operativos en toda la red hotelera dentro de unos 14 o 16 meses. Pero que no te extrañe verlos desde ya en los establecimientos de Alcalá de Henares (Madrid), La Granja (Segovia) o León, ya que es allí donde comienzan las pruebas de vestuario. Sus trabajadores podrán aportar sugerencias para mejorar su funcionalidad y comodidad, en caso de que sea necesario. Un punto a favor de esta empresa turística, que no sólo prima la calidad que ofrece a sus clientes sino también a sus propios trabajadores.

Un hotel con más de cien estrellas… de película

San Sebastián tiene un nuevo hotel, y su originalidad reside en las más de 100 estrellas que avalan su categoría; no me refiero a su clasificación como establecimiento hotelero, sino a los recuerdos y fotografías del mundo del cine que decoran cada una de sus 102 habitaciones. Así es como el Hotel Astoria 7 invita a pasar una estancia de película.

Detalle de una puerta del Hotel Astoria 7Ubicado en pleno centro de la ciudad, el hotel, que se erige en el lugar que hasta ahora ocupaban los míticos Cines Astoria, recoge precisamente esta esencia cinematográfica. ¿Cómo? Con una decoración acorde con la historia del cine, y con fotografías de directores, actores y actrices que durante los últimos 50 años han pasado por la ciudad con motivo del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

En un lugar así no queda más remedio que dejar volar la imaginación y… temblar al recordar la escena de la ducha de Psicosis en la habitación del legendario Alfred Hitchcock, emular un desayuno con diamantes —o sin ellos— en la dedicada a Audrey Hepburn, o simplemente rememorar las películas de Woody Allen en la suite que homenajea al director estadounidense. Otros como Ang Lee, Bertrand Tavernier, Liz Taylor, Richard Gere, Glen Close o Anjelica Huston también tienen la suya propia. Y, por supuesto, en este hotel de película también hay sitio para las estrellas nacionales, como los desaparecidos Luis Buñuel, Fernando Fernán Gómez y Pilar Miró; Marisa Paredes e incluso el internacional Antonio Banderas también tiene su hueco en este hotel.

Como ya ocurriera con los cines en el pasado, el Hotel Astoria 7 nace para seguir siendo punto de encuentro; tanto de turistas y visitantes, como de estrellas del cine y de la calle. Sin duda, el establecimiento parece ser todo un sincero homenaje a la tradición cinematográfica de la ciudad, y a la ciudad misma, de San Sebastián.

Y tú, ¿en qué habitación te alojarías?

Canarias destaca en febrero, pese al descenso generalizado de las pernoctaciones hoteleras

A pesar del optimismo con el que tratamos de abordar todo lo concerniente al sector turístico, lo cierto es que los datos no dejan lugar a dudas. Ni la buena temporada de nieve que hemos vivido (y que aún continúa en este mes de marzo), ni el descenso de la oferta hotelera y tampoco la caída de los precios con respecto al año anterior, han logrado llenar los establecimientos en febrero. Así, y según los datos arrojados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el pasado mes se ha registrado una caída del 15,5% en cuanto a las pernoctaciones hoteleras respecto al mismo periodo del año anterior, con un total de 12,5 millones de estancias contabilizadas.

Se mire por donde se mire, febrero no ha sido un gran mes para el turismo de hoteles en general: ha bajado la estancia media en un 1%; los precios han caído un 5,1%; se ha reducido en un 14% el total de plazas ofertadas; el grado de ocupación en fin de semana ha descendido un 10,2%; e incluso los principales mercados emisores para España, como son Alemania y Reino Unido, han recortado en visitas a nuestro país (18,6% y 23,9%, respectivamente). Y todo porque la demanda continúa congelada, a la espera de que por fin vengan tiempos mejores —y no precisamente meteorológicos…—.

Valle Gran Rey, en La GomeraNo obstante, en todo momento de crisis siempre existe un rayo de esperanza; y Canarias ha conseguido brillar con luz propia durante este último mes. Si bien no ha quedado exenta de acusar la caída generalizada de turistas (-15,1%), sí que ha logrado posicionarse como principal destino entre los viajeros no residentes, que representan el 45,6% del total, alcanzando, al mismo tiempo, el grado de ocupación más elevado en este mes (60,6%).